Endibia

La endibia:
Contiene tan pocos elementos valorizadores, que los dietistas la consideran lo más indicado para las personas que desean adelgazar: 25 calorías por cada 100 g. lo que, en verdad, es muy poco. Cruda, en ensalada, se alía bien con la remolacha, las nueces, la manzana y con los daditos de queso gruyère. Quebradiza y ligeramente amarga, sustituye al mejor de los aperitivos.
Cocida, la endibia se vuelve a veces desagradable, debido al sabor ligeramente amargo que algunos “trucos” permiten eliminar: procure lavar lo menos posible la endivia destinada a ser cocida, cepíllela, sóplela, pero mójela lo menos posible antes de la cocción; con la ayuda de un cuchillo de punta, elimine la parte dura sin separar las hojas; para evitar el olor de la cocedura, es muy eficaz sumergir una corteza de pan en el agua.

Escoja endibias compactas, no demasiado gruesas (cocerán con más facilidad) y más o menos del mismo tamaño para que cuezan al mismo tiempo.
Son muy sabrosas si se las saltea con un hilo de aceite, zumo de limón (o vinagre) y ajo. Si las cuece lentamente en aceite y las sazona con sal y salsa de soja, después de cortadas al medio en sentido longitudinal, puede estar segura de que agradarán mucho.

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