HEMORRAGIAS NASALES

Sentarse derecho. Si te recuestas o echas la cabeza hacia atrás, sólo tragarás sangre.
Pellizcar la nariz. Pellizca suavemente la nariz, cerrando la parte carnosa, y presiona suave y continuamente durante unos cinco minutos. Después tapónala con cuidado con un algodón humedecido.
Compresa de hielo. El frío estimula el estrechamiento de los vasos sanguíneos y reduce el sangrado.
Limón. Empapa una gasita con zumo de limón y un poco de vaselina, e introdúcelo con cuidado en la nariz; el limón funciona como un buen hemostático (ayuda a detener la hemorragia).

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