Zanahoria

La zanahoria
La sabiduría popular rinde corrientemente homenaje a la zanahoria, y con razón, como podrá juzgarse. Tienen fama de hacer bonitas, y de un bello tono rosado, las piernas; ocurre que la zanahoria es justamente unos de los mejores alimentos que se puede dar a los hepáticos, tan malhumorados, y contribuye, además a la multiplicación de los glóbulos rojos de la sangre y de ahí la razón de la tez rosada y las piernas rosadas.
Evítese pelar las zanahorias y consúmase siempre en forma de zumos, crudas, cocidas e incluso en compota…
La zanahoria cruda, rayada, es un aperitivo con vitamina A, que posee en forma de caroteno. Vitamina del crecimiento y antiinfecciosa, el caroteno tiene un papel importante por lo que se refiere a la vista. Además de la vitamina A, la zanahoria contiene un agua, desde el punto de vista biológico, prácticamente pura. Almidón, azúcares, proteínas, gluten, encimas, vitamina B1 y C y también sodio, calcio, magnesio, potasio, arsénico, ácidos fosfórico y óxido de hierro. Por otra parte contiene de 3 a 7 por 100 de azúcar natural, lo que hace de esta planta herbácea un excelente alimento energético, particularmente indicado en los casos de perturbaciones del crecimiento y, en general, en todos los casos de anemia. Una zanahoria cruda, tomada antes de la comida, es excelente para cortar el hambre a quien pretende moderar el apetito.

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